doxx.net, una startup de Miami, cerró una ronda Serie A de 38 millones de dólares y abrió su plataforma en beta pública, según publicó Hoodline el 4 de octubre de 2026 a partir de la información de Refresh Miami. La ronda la lidera Andreessen Horowitz, con la participación de dos fondos del sur de Florida: ANIMO Ventures, fundado por Nico Berardi, y Focal.vc.

La tesis es sencilla de explicar y difícil de construir: los agentes de IA que navegan, compran y hacen trámites en nombre de las personas no deberían circular por la misma infraestructura compartida del internet de siempre, sino por redes privadas y cifradas propias. La empresa lo llama «redes definidas por agentes».

Su propio internet, en pequeño

doxx.net funciona sobre su propio espacio de direcciones IP y su propia raíz de DNS, separada del sistema de dominios público. Tiene autoridad de certificados propia, permite llamadas, videollamadas, mensajes y envío de archivos de dispositivo a dispositivo sin pasar por un servidor central, y su API es compatible con el protocolo MCP, el estándar abierto con el que los agentes de IA se conectan a otras aplicaciones.

Durante la beta cerrada, iniciada en diciembre de 2025, su filtro de DNS bloqueó más de 38 millones de amenazas, según la empresa.

Quién está detrás

El fundador y CEO es Barrett Lyon, veterano de la infraestructura de internet que vendió Prolexic a Akamai en 2014. Lo acompaña como director de operaciones Nicolai Bezsonoff, cofundador de .CO Internet, la empresa de Miami que administró el dominio colombiano .co. La app ya está disponible para iOS, macOS y Android, con soporte para Windows y Linux, y se puede empezar a usar sin correo, teléfono ni contraseña.

Lectura LRM

Miami sigue sumando apuestas tecnológicas de peso, y esta tiene sello local: un fondo latino como ANIMO en la mesa y un ejecutivo que hizo crecer el dominio de Colombia hasta convertirlo en marca global. Falta ver si la idea de una red paralela escala más allá de los usuarios técnicos, pero la pregunta que plantea, quién protege a los agentes de IA, llegó para quedarse.