Flai, la startup de inteligencia artificial para el sector automotor creada en San Francisco por los uruguayos Juan Alzugaray, Ari Polakof y Alen Polakof, cerró una ronda Serie A de 27 millones de dólares, según publicó El País de Uruguay el 6 de octubre de 2026. La empresa nació en 2025 y apenas el año pasado había levantado una semilla de 4,5 millones.

La ronda la encabezó el fondo Base10. Repite First Round, que había liderado la semilla, y se suman dos inversores que vienen del propio negocio del automóvil: Toyota Ventures, el brazo de capital riesgo de la automotriz japonesa, y Grupo Friedkin, uno de los grandes distribuidores de autos de Estados Unidos. Para el CEO, Ari Polakof, la entrada de Toyota pesa tanto como el cheque, porque abre puertas en un mercado donde la marca tiene cerca de una cuarta parte de las ventas.

Del teléfono del taller a una suite completa

Flai arrancó con un producto muy concreto: una IA de voz que atiende las llamadas del área de servicio de los concesionarios y agenda las citas de mantenimiento. Sigue siendo su negocio principal, pero ya suma módulos para contactar al cliente de forma proactiva, por ejemplo para recordarle que le toca revisión, y alertas para los equipos de tienda. Cobra por módulo y según el tamaño del concesionario, con la meta de que cada cliente pase de pagar uno a pagar cuatro.

Más de 50.000 citas al mes: la IA ya no contesta por probar, contesta porque hay autos esperando turno.

Los números que cuenta la empresa

Según Polakof, la facturación crece entre un 25 % y un 30 % cada mes desde hace más de un año. La plataforma genera más de 50.000 citas de servicio mensuales, que equivalen a unos 25 millones de dólares al mes para los concesionarios, y trabaja con más del 20 % de los 50 mayores grupos de concesionarios del país, con clientes que van de Hawái y California a Puerto Rico. En dos de sus cuentas más grandes ya automatizó la mitad de la operación de servicio.

Un pie en Montevideo

El dinero irá sobre todo a producto, con la idea de unificar el software que usan los concesionarios, y a sumar clientes. La compañía tiene 40 personas, varias de ellas trabajando desde Uruguay, y planea abrir una oficina local en noviembre.

Lectura LRM

Flai muestra un camino que se repite entre fundadores rioplatenses: empresa en California, mercado estadounidense desde el primer día y talento en casa. Lo distinto es que su IA se mide en citas agendadas y no en promesas. Si sostiene ese ritmo, la oficina de Montevideo puede convertirse en algo más que un gesto: en una fábrica de empleo técnico para la región.