La startup colombiana MozartAI levantó 10 millones de dólares en una ronda semilla que la sitúa en una valoración de 40 millones de dólares, según publicó Entorno VC el 2 de octubre de 2026. El destino principal del dinero es México, que se convierte en su quinto mercado latinoamericano después de Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú.
La compañía, fundada por Iván Orduz (CEO), José Hernando Mosquera y Adriana Forero, desarrolla tecnología para automatizar procesos operativos dentro de instituciones de salud: agendar, confirmar y reprogramar citas, reducir las inasistencias de pacientes y analizar historias clínicas para detectar posibles riesgos de forma temprana.
Por qué México y por qué ahora
El momento no es casual. El 15 de enero de 2026 entró en vigor una reforma a la Ley General de Salud mexicana que reconoce la telemedicina, la telesalud y los expedientes clínicos electrónicos. Para MozartAI, ese marco legal formaliza en México lo que ya opera en sus otros cuatro países. Su plan es integrarse con instituciones prestadoras para automatizar tareas administrativas y operativas de la atención.
La cifra que muestran: casi 100.000 autorizaciones
Como caso de uso, la empresa cita su trabajo con Coosalud en Colombia durante un periodo de alta demanda: entre abril y julio de 2026 se gestionaron con su plataforma 42.282 autorizaciones de procesos ambulatorios y 57.697 de emergencia hospitalaria, en total 99.979 en cuatro meses. Son datos aportados por la propia compañía.
La apuesta no es sustituir el trabajo médico, sino ampliar la capacidad administrativa de quien ya tiene los datos.
Estados Unidos, en 2027
La ronda también contempla preparar la llegada a Estados Unidos durante 2027. Según la información de la empresa recogida por Entorno VC, la operación incluye cartas de intención de dos fondos de capital riesgo estadounidenses, cuyos nombres y condiciones no se revelaron.
Lectura LRM
MozartAI es un buen ejemplo de la IA aplicada que está levantando capital en América Latina: menos espectáculo y más horas ahorradas en procesos repetitivos. El reto real, como apunta el propio medio, no es técnico sino institucional: cada país tiene regulación, estructuras sanitarias y costumbres distintas. México será el examen de si su modelo viaja bien antes de intentar el salto al mercado estadounidense, donde también vive una enorme población hispana.