El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha superado las 5.000 muertes, según los datos oficiales del Gobierno congoleño publicados el viernes y recogidos por BBC News, AP y Al Jazeera. El último informe contabiliza 5.026 fallecidos y 10.351 casos confirmados desde que se declaró el brote a mediados de mayo, con una tasa de letalidad del 48,6 %.
Unas 2.788 personas se han recuperado. El virus ha llegado a 67 de las 178 zonas de salud del país, en ocho de sus 26 provincias. La provincia de Ituri, en el noreste y afectada por un conflicto armado, sigue siendo el epicentro; junto con Kivu del Norte suma la gran mayoría de los casos y las muertes.
El brote lo causa la especie Bundibugyo, para la que no existe todavía ninguna vacuna ni tratamiento aprobados. La vacuna Ervebo, eficaz contra otra especie del virus, se está aplicando al personal sanitario de primera línea, y hay ensayos en marcha con vacunas candidatas. Según la OMS, un tercio de las muertes ocurre fuera de los centros de tratamiento. Según UN News, es el 17.º brote de ébola en el país y el más grande de su historia; el anterior récord fueron 2.299 muertes entre 2018 y 2020.
A escala mundial solo lo supera la epidemia de África Occidental de 2014-2016, que dejó más de 11.000 muertos en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Según AP, los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) calculan que alrededor del 80 % de los casos nuevos aparecen fuera de las cadenas de contactos que se vigilan, lo que complica el control.
También hay casos confirmados en Kenia (nueve casos y dos muertes), Uganda y Nigeria. Según Al Jazeera, Arabia Saudí suspendió los viajes desde y hacia Kenia. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades considera «muy baja» la probabilidad de contagio en Europa.