El Senado de Paraguay destituyó el viernes 6 de noviembre a Santiago Peña tras declararlo culpable de mal desempeño en sus funciones en el juicio político vinculado a la crisis del banco Ueno, según el comunicado oficial de la Cámara de Senadores. La votación nominal fue por unanimidad de los senadores presentes. Xinhua y Euronews confirman la remoción y sitúan el proceso tras el rechazo previo de la renuncia presentada por Peña.

El mismo viernes, en sesión solemne del Congreso, Pedro Alliana —hasta entonces vicepresidente— juró como presidente de la República para completar el período 2023-2028, de acuerdo con el Senado. El Congreso eligió después por unanimidad a Antonio Barrios como vicepresidente. Alliana, en su mensaje ante el Congreso, prometió acciones inmediatas para resarcir a ahorristas afectados por el descalabro financiero y dijo que la transparencia será «innegociable».

Xinhua y coberturas posteriores precisan que, tras la destitución, la Fiscalía ordenó la detención domiciliaria de Peña en el marco de una causa penal distinta del juicio político, con comparecencia prevista el sábado 7 de noviembre. El libelo del juicio político, según el Senado, se centra en mal desempeño por acción u omisión, no en tipificar delitos comunes en esa vía constitucional. La remoción también le priva del escaño vitalicio y de la inmunidad parlamentaria que la Constitución reconoce a expresidentes electos no destituidos por juicio político, según Xinhua.

La crisis arrancó con la intervención y disolución de Ueno Bank por el Banco Central, con impacto en depósitos públicos, fondos previsionales y clientes privados. La nota del viernes en La Red Mundial cubría el rechazo de la renuncia y el avance del juicio; el desenlace del 6 de noviembre —destitución unánime en el Senado y juramento de Alliana— es el hecho nuevo que actualiza esa secuencia.