Una nueva oleada de amenazas de bomba alteró el tráfico aéreo europeo el viernes 6 de noviembre. The Guardian, Associated Press, BBC News, Euronews y Al Jazeera coinciden en que al menos 18 vuelos con origen o destino en Bulgaria, Chequia, Francia, Italia, Hungría, Chipre, Rumanía, el Reino Unido y Portugal recibieron alertas. Los aparatos aterrizaron con seguridad y las revisiones no encontraron artefactos explosivos.

Según The Guardian, las amenazas más recientes afectaron al menos nueve vuelos hacia o desde Praga, cuatro sobre territorio francés, dos en ruta a Sofía y uno entre Lisboa y Roma. El ministro de Defensa húngaro, Romulusz Ruszin-Szendi, dijo que Hungría scrambleó cazas en tres ocasiones para escoltar vuelos civiles en su espacio aéreo; Al Jazeera añade que la OTAN ordenó una patrulla aérea cerca de la frontera húngaro-rumana. La policía danesa investigó una amenaza contra el aeropuerto de Copenhague, que afirmó operar con normalidad.

Eurocontrol situó el impacto en un porcentaje mínimo del tráfico del día —The Guardian cita el 0,0674 % de 26.709 vuelos programados en Europa—. Las alertas del viernes se suman a otras del martes y el jueves que, según el mismo medio, forzaron a desviar o revisar al menos 35 vuelos. La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) dijo que sigue evaluando las implicaciones, según un resumen de Nhan Dan.

La amenaza se extendió a redacciones. Al Jazeera y The Guardian reportan que la radiotelevisión pública irlandesa RTÉ evacuó temporalmente personal tras un correo; también recibieron alertas Virgin Media, Newstalk, The Irish Independent, Nova TV de Bulgaria y Sky en el Reino Unido. El taoiseach Micheál Martin dijo en RTÉ que las amenazas buscan sembrar miedo y que las agencias europeas buscarán identificar a los responsables. Investigadores han dicho que no hay evidencia de que un grupo terrorista o un Estado esté detrás, aunque las pesquisas continúan; algunas amenazas del jueves llevaban la firma «fighters of the Male State», según The Guardian. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, habló en TVE de un posible intento de agresión híbrida, sin atribuir aún autoría concreta.