El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció el jueves 5 de noviembre que conmutará las 548 condenas a muerte vigentes en el estado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Associated Press, BBC News, Los Angeles Times y el sitio oficial del gobernador coinciden en el alcance de la medida y en que Newsom la presentó en una carta pública a los californianos.

En esa carta, recogida por AP y BBC, Newsom afirma que la «muerte sancionada por el Estado» es incompatible con los valores de California, socava el sistema legal y «nos disminuye a todos». Señaló que los condenados «morirán en prisión, pero no por nuestra mano», y consideró que el sistema de pena capital del estado es, «por todas las medidas, un fracaso». California no ejecuta a nadie desde 2006; Newsom impuso una moratoria en 2019.

AP y el análisis jurídico de Horvitz & Levy precisan que unos 382 de esos casos —alrededor del 70 %— requieren la recomendación de al menos cuatro de los siete magistrados de la Corte Suprema de California, porque la Constitución estatal exige ese aval cuando la persona tiene más de una condena por delito grave. Newsom pidió a la Corte un pronunciamiento antes de fin de año, al término de su mandato en enero de 2027. BBC y LA Times subrayan que el resto de conmutaciones puede tramitarlas el gobernador sin ese paso.

La medida llega en el tramo final del mandato de Newsom, demócrata y limitado por términos. BBC indica que Xavier Becerra, también demócrata, está proyectado para sucederlo tras las elecciones de medio mandato. El fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, Nathan Hochman, dijo que el gobernador puede conmutar, pero que solo el legislador o los votantes pueden abolir la pena de muerte, y recordó que dos iniciativas electorales previas la mantuvieron, según BBC.